La centenaria Plaza Real de El Puerto y su afición vivió ayer una tarde de contrastes. Se celebró ayer una corrida goyesca con toros de Marqués de Domeq.

En primer lugar el empresario faltó al respeto a la afición de El Puerto al sustituir a Fernando Cámara por Javier Rodríguez, torero que no está en condiciones, al que le sobran kilos, y le falta preparación y categoría para torear en esta plaza. En el pecado lleva la penitencia, porque el público respondió devolviendo masivamente entradas  (además está corrida estaba incluida en el mini-abono junto con el mano a mano de Morante y José Tomás), finalmente sólo un tercio de entrada en los tendidos.  No es excusa que ayer se celebraran muchos festrejos, ya que varios toreros de categoría  y otros de la provincia ayer estaban sin toros. Grave afrenta la sufrida por la buena afición de El Puerto, esperemos que no se repita.

En segundo lugar, y como contrapunto, la gran corrida de toros de Marqués de Domeq, bien presentada, con un toro indultado “Insensato” nº55, de 510 kilos, y otro gran toro, el 5º, el resto manejables. La actuación de los toreros fué la siguiente:
Pepín Liria, ovación y dos orejas y rabo simbólicos.
Javier Rodríguez, silencio y pitos
Jesuli de Torrecera, oreja y ovación tras aviso
El torero murciano tuvo una espectacular despedida, el toro indultado con todo merecimiento de Marqués, le dió la oportunidad de expresar todo su toreo. Torrecera estuvo bien con su su lote y de no fallar con la espada en el último de la tarde hubierta cortado otra oreja y hubiera salido por la puerta grande. Javier Rodríguez, no estuvo a la altura de sus oponentes, sobre todo del 5º de la tarde, al que nos hubiera gustado ver en otras manos.