Llevo tiempo sin poder escribir en mi blog taurino, pero después de la afrenta de hoy no podía irme a dormir sin al menos decir un par de cosas que me vienen a la cabeza, y otro par que afectan mas al mundo de los sentimientos.

Lo de hoy sólo es la confirmación de como se puede podrir una sociedad, de como no se puede argumentar, de como la clase política de este país está totalmente corrompida, de como una sociedad podrida, escasa de principios y ética, permite una y otra vez afrentas cada vez mas insultantes sin reaccionar.  Si bien es cierto que hoy el PSOE ha traicionado de nuevo a muchos españoles, tampoco lo es menos que el PP cuando gobernó también se dejó arrastrar por la política separatista de los partidos minoritarios nacionalistas que nos tienen subyugados a una gran mayoría. No recuerdo quien escribió contra el nazismo algo como lo siguiente “vinieron a por los gitanos, y no me importó, yo no era gitano; vinieron a por los judíos y no me importó, yo no era judío; …vinieron a por mi pero ya era demasiado tarde”. Ya lo hicieron con los que rotulan su negocio solo en español, luego los niños que tienen como lengua materna el español, …, ahora los toros, ¿Qué o quiénes serán los siguientes? … ¿cazadores y pescadores?, ¿los taxistas con la banderita de España tras ganar el mundial? ¿hasta donde van a llegar? ¿hasta cuando va a permitir todo esto la sociedad catalana y la del resto de España?

Sobre la parte que decía de los sentimientos, hoy además de profundamente triste, me siento traicionado por políticos, por el PSOE principalmente, que se arrodilla ante intereses indecentes, olvidando sus políticos a quienes les han votado y para qué les han votado. Siento rabia e impotencia, lo único que puedo hacer es utilizar mi voto en contra de éste y otros partidos que nos han prohibido ir a los toros en Barcelona y en otros pueblos de España. Siento indignación contra periodistas, políticos, empresarios taurinos, toreros incluso, a los que sólo les mueve el interés personal, no miran al futuro y no han hecho causa común para impedir esta afrenta.

Bueno, no me quiero extender mas, mientras hay vida queda esperanza, y mañana será otro día en el que lucharemos a nuestra manera y con los medios que tenemos para que se nos respete, entienda, y nos dejen vivir en paz y en LIBERTAD.