Hace días un amigo que no es aficionado pero tampoco “anti”, me sugería que escribiera sobre uno de los que él consideraba puntos mas “razonables”, o el punto mas fuerte del argumentario antitauirno. Pues allá que voy.

Los anti-taurinos esgrimen multitud de razones para defender el liberticidio que pretenden. Muchos de ellos absurdos, y ni siquiera seriamente pensados ni razonados. Podemos enumerar muchos de ellos y debatirlos profundamente, pero los dejaremos para otro momento, ya que ningún anti-taurino de cierto prestigio intelectual los esgrime puesto que son falsos de cabo a rabo: hemos escuchado, por ejemplo, que la prohibición en Cataluña ya se produjo hace unos años en Canarias (mentira el propio expresidente canario lo desmintió y bastaba con haberse leído los dos primeros artículos de la ley para saber cuan falsa es la afirmación), también se dice que los toros son subvencionados y que si no fueran por éstas desaparecería la fiesta (ocultando cuanto dinero genera, algunas tienen superavits que para sí desearan la gran mayoría del sector empresarial español, ocultando cuantos puestos de trabajo genera y por supuesto olvidan la cantidad de espectáculos, y grupos políticos, sindicales y sociales, etc. etc. de toda índole subvencionados en este país), hablan los ecologistas y olvidan decir una y otra vez, como las dehesas dedicadas a la cabaña brava mantiene el campo español en estado casi intacto por agriculturas expansivas y sobre-explotadoras del suelo… Además dicen y escriben sin pudor muchos otros muchos mas argumentos que no vamos a mencionar hoy.

Pues bien hoy me quiero centrar en la HIPOCRESÍA, es decir, en el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. Porque sólo como HIPÓCRITAS se pueden definir a aquellos que se rasgan las vestiduras con el espectáculo taurino, a aquellos que nos insultan y nos denigran hablando y escribiendo diariamente, llamándonos asesinos y muchas mas cosas incluso peores, y a los que no les basta con esto, sino que nos quieren prohibir el arte taurino, porque su hipocresía les lleva a decir que hay que parar el “sufrimiento” del toro bravo en la plaza antes de morir.

Este argumento del sufrimiento aunque discutible, sobre todo por la importancia con que se produce éste en la lidia del animal bravo en la plaza, es bajo mi punto de vista el único que realmente como taurino puedo comprender pero no compartir. Si el sufrimiento animal es la razón principal (que creo que así lo es) para pedir la prohibición de las corridas, entiendo que por ende el fin final sera imponer a toda la población la alimentación vegetariana, a quien quiera y a quien no lo quiera, para evitar cualquier sufrimiento animal.

Pues bien, como la población catalana y del resto de España vegetariana es muy muy muy inferior a la anti-taurina (proporcionalmente, porque tampoco es que haya mucho anti-taurino con los números en la mano), afirmo que aquellos “antis” que no son vegetarianos son unos hipócritas de primer grado. Su hipocresía es tan grande que mientras ponen el grito en el cielo, se llenan las bocas y estómagos, saborean con sus papilas gustativas en sus carnívoros paladares, babean y salivan disfrutando cuales lobos sobre tiernos cervatillos, cada vez que: saborean los deliciosos arroces con bogavante típicos de la costa brava en particular y de la española en general,

momento de la muerte de un bogavante antes de ser cocinado

momento de la muerte de un bogavante antes de ser cocinado

o cuando se comen los sabrosos  pollos al horno

o las pechugas de estos para no engordar en exceso, o cuando degustan el exquisito “foie” importado

Crianza de Oca para industria del Foie.

Crianza de Oca para industria del Foie.

y tan “cool” en la nueva cocina catalana, o el magret de pato que ya no falta en ningún restaurante de categoría español

Engorde de la Oca para industria del Foie

Engorde de la Oca para industria del Foie

, por no hablar de como sus estómagos rezuman jugos gástricos simplemente al oler el delicioso jamón serrano e ibérico,

Tradicional matanza del cerdo

Tradicional matanza del cerdo

Crianza del cerdo

Crianza del cerdo

y cuando degustan el tierno cochinillo lechal venerándolo como manjar de las fiestas romanas de hace dos milenios o como si se tratara de fiestas medievales en castillos gobernados por el señor feudal de turno …

Su hipocresía es tan grande, que finalmente todo su argumento contra el mundo taurino es que se haga un espectáculo/arte de la muerte del toro y haya gente que disfrute con ello, olvidando como cada mañana, cada tarde, cada noche sus estómagos se deleitan con comida de animales de todas las especies y condiciones mientras podrían comerse unas nueces, almendras, algo de trigo en vez de producir cualquier sufrimiento animal por pequeño que sea.
Basta de hipocresía y pidan el vegetarianismo nacional YA, por ley (seguro que ZP y sus hijas les apoyan), al igual que la abolición de las corridas de toros, basta de hipocresía y pidan ya la eliminación del espectáculo culinario ofrecido por todas las televisiones de la cocina española, esta cultura tan de moda actualmente en Cataluña y en el resto de España, y que tiene su máximo exponente en un cocinero catalán y español.

NO SEAN HIPÓCRITAS.