Published by admin on 30 Ago 2010 at 08:57 pm
Basta de hipocresía
Hace días un amigo que no es aficionado pero tampoco “anti”, me sugería que escribiera sobre uno de los que él consideraba puntos mas “razonables”, o el punto mas fuerte del argumentario antitauirno. Pues allá que voy.
Los anti-taurinos esgrimen multitud de razones para defender el liberticidio que pretenden. Muchos de ellos absurdos, y ni siquiera seriamente pensados ni razonados. Podemos enumerar muchos de ellos y debatirlos profundamente, pero los dejaremos para otro momento, ya que ningún anti-taurino de cierto prestigio intelectual los esgrime puesto que son falsos de cabo a rabo: hemos escuchado, por ejemplo, que la prohibición en Cataluña ya se produjo hace unos años en Canarias (mentira el propio expresidente canario lo desmintió y bastaba con haberse leído los dos primeros artículos de la ley para saber cuan falsa es la afirmación), también se dice que los toros son subvencionados y que si no fueran por éstas desaparecería la fiesta (ocultando cuanto dinero genera, algunas tienen superavits que para sí desearan la gran mayoría del sector empresarial español, ocultando cuantos puestos de trabajo genera y por supuesto olvidan la cantidad de espectáculos, y grupos políticos, sindicales y sociales, etc. etc. de toda índole subvencionados en este país), hablan los ecologistas y olvidan decir una y otra vez, como las dehesas dedicadas a la cabaña brava mantiene el campo español en estado casi intacto por agriculturas expansivas y sobre-explotadoras del suelo… Además dicen y escriben sin pudor muchos otros muchos mas argumentos que no vamos a mencionar hoy.
Pues bien hoy me quiero centrar en la HIPOCRESÍA, es decir, en el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. Porque sólo como HIPÓCRITAS se pueden definir a aquellos que se rasgan las vestiduras con el espectáculo taurino, a aquellos que nos insultan y nos denigran hablando y escribiendo diariamente, llamándonos asesinos y muchas mas cosas incluso peores, y a los que no les basta con esto, sino que nos quieren prohibir el arte taurino, porque su hipocresía les lleva a decir que hay que parar el “sufrimiento” del toro bravo en la plaza antes de morir.
Este argumento del sufrimiento aunque discutible, sobre todo por la importancia con que se produce éste en la lidia del animal bravo en la plaza, es bajo mi punto de vista el único que realmente como taurino puedo comprender pero no compartir. Si el sufrimiento animal es la razón principal (que creo que así lo es) para pedir la prohibición de las corridas, entiendo que por ende el fin final sera imponer a toda la población la alimentación vegetariana, a quien quiera y a quien no lo quiera, para evitar cualquier sufrimiento animal.
Pues bien, como la población catalana y del resto de España vegetariana es muy muy muy inferior a la anti-taurina (proporcionalmente, porque tampoco es que haya mucho anti-taurino con los números en la mano), afirmo que aquellos “antis” que no son vegetarianos son unos hipócritas de primer grado. Su hipocresía es tan grande que mientras ponen el grito en el cielo, se llenan las bocas y estómagos, saborean con sus papilas gustativas en sus carnívoros paladares, babean y salivan disfrutando cuales lobos sobre tiernos cervatillos, cada vez que: saborean los deliciosos arroces con bogavante típicos de la costa brava en particular y de la española en general,
o cuando se comen los sabrosos pollos al horno
o las pechugas de estos para no engordar en exceso, o cuando degustan el exquisito “foie” importado
y tan “cool” en la nueva cocina catalana, o el magret de pato que ya no falta en ningún restaurante de categoría español
, por no hablar de como sus estómagos rezuman jugos gástricos simplemente al oler el delicioso jamón serrano e ibérico,
y cuando degustan el tierno cochinillo lechal venerándolo como manjar de las fiestas romanas de hace dos milenios o como si se tratara de fiestas medievales en castillos gobernados por el señor feudal de turno …
Su hipocresía es tan grande, que finalmente todo su argumento contra el mundo taurino es que se haga un espectáculo/arte de la muerte del toro y haya gente que disfrute con ello, olvidando como cada mañana, cada tarde, cada noche sus estómagos se deleitan con comida de animales de todas las especies y condiciones mientras podrían comerse unas nueces, almendras, algo de trigo en vez de producir cualquier sufrimiento animal por pequeño que sea.
Basta de hipocresía y pidan el vegetarianismo nacional YA, por ley (seguro que ZP y sus hijas les apoyan), al igual que la abolición de las corridas de toros, basta de hipocresía y pidan ya la eliminación del espectáculo culinario ofrecido por todas las televisiones de la cocina española, esta cultura tan de moda actualmente en Cataluña y en el resto de España, y que tiene su máximo exponente en un cocinero catalán y español.
NO SEAN HIPÓCRITAS.





ALIAS on 31 Ago 2010 at 4:59 pm #
¿Liberticidio? Es cómico. Resulta obvio: la libertad no puede ser ilimitada ¿Defienden acaso la libertad de ahorcar galgos, empalar toros, defenestrar cabras, reventar vaquillas a patadas…? El Código Penal yel resto de nuestro ordenamiento jurídico está leno de prohibiciones. ¿Dónde queda mi libertad de no financiar el sufrimento del animal con mis impuestos? ¿Por qué no se pagan los vicios gore de su bolsillo?. La larga lista de casos de sufrimiento de animales ¿mejora en algo su situación, alivia en algo su sufrimiento la masacre de miles de toros en las plazas? Más obvio aún: coman o no animaleslos abolicionistas (muchos no lo hacemos), se coman los mocos o sean Jack el Destripador, ello no afecta a la claridad de los argumentos: la lenta tortura y sacrificio rituales de un animal (al que dicen amar) le inflinge un sufrimiento caprichoso e innecesario, es ventajista, sanguinaria y anacrónica. Y, lo más importante, lanza al mundo el mensaje de que la tortura por capricho es loable. La abolición es inexorable: luego hablaremos del resto
Director de la Web on 31 Ago 2010 at 7:37 pm #
Le parece comico que hable de Liberticidio; siento que lo interprete asi.Yo me tomo muy en serio sus argumentos pero, la verdad, son poco afortunados.
Evidentemente la libertad ha de tener un limite y yo no defiendo que se ahorquen galgos, que se empalen toros o se maten vaqyuillas a ,patadas. Eso es una salvajada y nada tiene que ver con la lidia de un toro en la plaza. El toro en la plaza lucha, pelea, algo para lo que está geneticamente preparado como ningun otro animal y en esa lucha no sufre, porque está haciendo aquello para lo que está mejor dotado, y lo hace instintivamente (eso es algo demostrado en la Facultad de veterinaria de Madrid y publicado en revistas cientificas.¿Es que todos esos señores son tontos o son torturadores?) Si ,sufre en el traslado desde la dehesa a la plaza, porque dentro d el cajon no puede luchar. Naturalmente que la pica o las banderillas le producen dolor, pero insignificante porque su organismo es muy diferente al del hombre. No demos comparar sufrimiento humano con sufrmiento de un animal irracional, son muy diferentes.
Ciertamnete usted tiene la libertad de no querer financiar con sus impuestos el sufrimiento del toro en la plaza. Le dire que el estado español no da ni un euro a los Toros, al contario cobra grandes impuestos. Otra cosa es que algunos ayuntamientos financien corridas de toros en las fiestas de las ciudades. Pero y ¿donde está mi libertad para no financiar con mis impuestos el cine español (de estas subvencines viven muchos malos actores, dicho por algunos de ellos publicamente), los conciertos de grupos que hacen musica horrible para mi -algunos proetarras como pasó en el ayuntamiento de Segovia-, o el aborto de miles de niños no nacidos que, como esta demostardo cientificamente a la 16 semana de embarazo sienten gran dolor cuando son despedazados, u otras muchas cosas que no me gustan ?
Otra parte de su argumentacion se refiere a que hagan lo que hagan los abolicionistas el sufrimiento existe. Si asi fuese, que no lo es, lo que esta claro es que si solo se oponen a una parte de del sufrimiento (los toros ) pero no a la pesca, a la tortura de humanos en ciertos paises, etc, son Hipocritas, le guste a Vd o no.
No se si estará de acuerdo con la suelta de 30.000 visones ,de una granja gallega, que hicieron sus correligionarios hace 8-10 meses, porque querian ayudar a aquellos animales. Pues todos mrieron unos de hambre , otros aptropellados en la carretera, otros por depredadores, etc. ¿Querian el bien de los visones o arruinar al dueño de la granja ?un trabajador normal que todo lo que hacia era legal.
Le ruego que profundice en lo que es el toreo, intente comprenderlo sinceramente, conocer al toro a y a los toreros , y se dara cuenta de que las cosas no son como Vd se imagina. No caiga en el antitaurinismo radical y vilento, porque esos si que son anacronicos, son peor aun porque ni pueden pensar ni qieren pensar y esos, según Sir Francis Bacon son fanaticos.
ALIAS on 01 Sep 2010 at 7:54 am #
Más cómica demagogia. Veo que pierdo el tiempo. ¿Hipocresía? Pese a que su bola de cristalarece haberle chivado que no lo hacemos, yo mismo y tantos otros hemos actuado contra la matanza de focas o calderones, contra los peleteros, contra las granjas avícolas… y por supuesto contra las violaciones de derechos humanos y las guerras injustas. No voya decir si lo hicieron ustedes porque no tengo bola de cristal, pero por lo menos no perdemos el tiempo jaleando, promoviendo y deseperadamente justificando la tortura de un animal, sino que luchamos contra ella. Hipocresía es intentar la autoabsolución con justificaciones; claro que los toros son una enfermedad moral y social: hacen a los involucrados ignorar y deseperadamente justificar el sufrimiento del animal, y con razones peregrinas y demagógicas: los actores españoles no torturan y matan a un ser que sufre. A sus actividades no de oponen tres cuartas partes de los españoles. Y decir que el estado español no financia los toros es smiplemente MENTIR: los ayuntamientos, las diputaciones (plazas, escuelas taurinas), las autonomías (incluídos canales autonómicos de TV), además abiertamente y con publicidad, el gobierno central y la Unión Europea a tavés de las subvenciones a ganadería. Las plazas de lospueblos tienen espectadores gracias a las entradas regaladas por las instituciones. Los toros desaparecerían fulminantementesidesaparecieran las subvenciones, y negarlo es una negación de la realidad. No soy violento, pero sí soy radical. No tengo la menor intención de profundizar en el supuesto arte de convertir en un guiñapo ensangrentado y mutilado a un animal que, sea humano o no, sufre (y al que, en el colmo del cinismo, dicen amar). Estoy absolutamente en contra de cualquiera que se enriquezca con el sufrimiento de un animal. Y porf avor, no intente venderme el Toreo con mayúsculas: se trata de la horterada suprema, ridículo el disfraz de los perpetradores, la España cañí de charanga y pandereta, la gloria estética de mugidos de dolor tapados por el chim-pom, sangre y deyecciones, moscas y orines, miedo y dolor. NOCON MIS IMPUESTOS
Rafael on 01 Sep 2010 at 4:59 pm #
Por lo que se ve Vd contesta sólo a lo que le parece, pero otros puntos los obvia, sencillamente porque no tiene respuesta. No se en que se basa para decir que las actividades de los actores españoles que se aprovechan de las subvenciones, las aprueban tres cuartas partes de los españoles, las mismas que en su opinión rechazan los Toros; al parecer yo tengo una bolita mágica en otros aspectos, pero en este la tiene Vd. Le diré que La Sexta de TV (nada dudosa de favorecer a los toros)hizo una encuesta, en Marzo del 2010, y el 68 % de los encuestados estaban en contra de la prohibición. Más recientemente la TV pública catalana (tampoco sospechosa) ha hecho otra encuesta y el 60 % rechazaron la prohibición. A lo largo de la Historia multitud de intelectuales y gentes de todo origen y formación, han defendido y continúan defendiendo la Fiesta de los Toros, porque forma parte de la cultura española y es un arte. Si, de esa cultura que Vd. desprecia de forma chulesca con frases como “España de pandereta” y otras peores. Es cierto que también otros la rechazan ; pues dejemos que vaya el que quiera y el que no quiera no vaya.
Según dice se han manifestado contra la pesca de ballenas pero ¿es que las sardinas no sufren cuando se las pesca?.
En cualquier caso la discusión queda zanjada por mi parte, pues me doy cuenta de que resulta imposible debatir con Vd, que admite ser un radical y que en su léxico utiliza un tono chulesco y despectivo para con su oponente, pues cree estar en posesión de la verdad absoluta, puesto que no le interesa lo mas mínimo profundizar en el tema, ¿para qué? ya lo sabe todo, conoce la verdad absoluta. Lo que pasa es que las personas, que he conocido, tan autosuficientes luego se demostró que ni siquiera sabían que no sabían nada; naturalmente no quiero decir que sea su caso. Lo siento me hubiese gustado poder debatir en términos más civilizados.
Isabel on 14 Sep 2010 at 3:03 pm #
La España inculta de charanga y pandereta la representan hoy los antitaurinos como el tal “ALIAS” que si tiene algún complejo mejor haría acudiendo al psiquiatra que actuando publicamente como lo hace. ¿Qué quiere decir que la abolición es inexorable?, ¿acaso se cree Dios para que tengamos que rogarle? Es sólo su opción, no es más inexorable que cualquier otra.
Fernando on 28 Sep 2010 at 11:10 am #
!Me alegro de haberte inspirado!